TESTIMONIOS DE NUESTRO MODELO DE ATENCIÓN

Por Lady y Lucía

Principales logros

OPNI es pionera y una de las pocas entidades que atiende niñas y adolescentes habitantes de calle en Colombia con resultados contundentes:

6.766 niñas y adolescentes atendidas, para un promedio anual de 167.

3.991 niñas y adolescentes vinculadas al sistema escolar, 470 bachilleres, 26 con título universitario.

Calificación promedio del 98.4% otorgada por el ICBF en la evaluación de desempeño anual de la labor, para los últimos cinco años.

¿Qué hacemos en la Institución?

testimoniosCuando llegamos a OPNI, entramos a la Etapa de Acogida, allí nos reciben un grupo de profesionales de mucha experiencia que con mucho cariño nos enseñan a portarnos bien en el salón, a comer en el comedor usando los cubiertos; también aprendemos a asearnos y a cuidar de nuestro cuerpo, aprendemos a ser buenas compañeras y aprendemos valores que los practicamos a diario.

Cuando ya estamos preparadas y queremos seguir estudiando, nos envían a la sede de la Etapa de Evolución situada en Guasca. Esta sede es grande y allí vivimos 60 niñas y adolescentes; hay profesionales que nos ayudan en nuestro proceso. En la tarde algunas nos quedamos en el salón haciendo tareas y otras participan en los talleres de artes plásticas, danzas, sistemas, huerta, manejo de lácteos y, panadería, agro-ecología, manualidades. Todos los días los profesionales nos hacen intervenciones personales o en grupo y todas las semanas nuestra familia tiene capacitación para que puedan aceptarnos, comprender mejor nuestros errores y que ellos también se mejoren para cuando volvamos al hogar, podamos rehacer nuestra vida en familia. Muchas veces ellos lloran y nosotras también. Entender que nos equivocamos es duro, pero estamos aprendiendo a enmendarnos de los daños que nos hemos causado.

También recibimos talleres de Habilidades Sociales, Prevención de Riesgos, Identidad de Género, Proyecto de Vida y refuerzo escolar. Además, desde hace tres años empezamos el colegio en la finca y no tenemos que ir al colegio de la vereda o del pueblo, en donde nos humillaban y trataban de ñeras, ladronas y otras cosas muy ofensivas, participamos en talleres de capacitación laboral para que aprendamos a trabajar y no tengamos que pedir y así poder vivir dignamente. Con las voluntarias de “América solidaria” empezamos el proyecto de emprendimiento que se llama “Reescribiendo mi Historia”.

¿Cómo nos divertimos? 

“Nuestros juegos típicos son: los deportes, patinaje, danzas, quemados, baloncesto, futsal y Capoeira. También hacemos cine-foro los domingos con películas para la reflexión, tenemos juegos de mesa para los días lluviosos. Los viernes en la tarde son lúdicos y nosotros programamos las actividades.

Cuando es el día de nuestro cumpleaños las profesoras nos lo celebran, nos cantan el “happy birthday”, nos dan un detalle y ese día la pasamos muy felices porque nos damos cuenta que cada día que pasa nos volvemos unas personas que sabemos para dónde vamos y qué sabemos practicar todos los valores que nos enseñan en OPNI, nuestra casa.

En diciembre hacemos programa especial de vacaciones y muchas actividades recreativas”.

¿Cómo nos ayudan los adultos?

Primero que todo ellos nos dan consejos y nos ayudan para que podamos componernos, siempre están pendientes de todas nosotras, se puede decir que ellos son como nuestros segundos padres, porque siempre quieren lo mejor para todas nosotras y que seamos unas niñas y adolescentes de bien. Lo que más nos gusta, es que ellos nos corrigen con cariño, nos hacen entender por qué nos confundimos y cómo debemos mejorar, cuando nos equivocamos, nos ponen a reflexionar y por eso de los errores, también aprendemos. Lo mismo hacen con nuestros padres o familiares, pues hay algunas niñas y adolescentes que no tienen padres o familia y ahí es cuando actuamos todas como una sola familia.

Los pedagogos reeducadores y la coordinadora nos enseñan, colaboran con nuestras tareas, nos educan, nos reparten los útiles escolares y ayudan a corregir nuestras faltas, al igual que todos los adultos. Nos atienden y apoyan cuando tenemos problemas, también para felicitarnos cuando hemos cambiado, están al tanto de nuestras dificultades, nos aconsejan y nos hacen caer en la cuenta de nuestros errores.

Las psicólogas escuchan nuestros problemas y tratan de ayudarnos a solucionarlos, hablan con los padres de las niñas y adolecentes que tienen familia y los aconsejan para que sean unos verdaderos padres.

Las pedagogas nocturnas  son las encargadas de cuidarnos en las noches, de acostarnos y levantarnos en las mañanas, se encargan de que nuestra casa esté aseada, nos ayudan con las tareas y son las que están pendientes de que tengamos buena presentación personal. Nos reparten los uniformes, las sábanas, toallas, zapatos, etc. También está la Nutri, para valorarnos y ponernos dietas, sea para aumentar de peso o para bajar. Los médicos y las odontólogas, que nos revisan, la T.O. (Terapeuta Ocupacional) que está pendiente de ver para que somos buenas y nos programa para los talleres de modo que cada una sabe lo mejor que tiene y le sirva para su vida futura”.

¿Cuáles son nuestros sueños?

“Todas nosotras soñamos con salir adelante, terminar nuestros estudios, conseguir un trabajo y así cumplir con las metas que nos hemos propuesto para estar satisfechas con nosotras mismas y así poder ofrecer lo mejor a nuestros hijos, cuando lleguemos a formar nuestra propia familia.

La vida es siempre una buena oportunidad para aprender, luchar y llegar hasta donde nuestros sueños, esfuerzo y dedicación nos quieran llevar.

Poder recuperar a nuestra familia de la que un día nos apartamos y que ellos nos vean cambiadas y podamos volver a vivir en armonía”.